BRUJAS

Durante siglos, cuando una mujer pensaba demasiado, sabía demasiado o se negaba a obedecer, la llamaban bruja.

¿Y si lo que realmente daba miedo era su conciencia? 

Quizá aquellas mujeres no eran brujas. 

Quizá solo eran mujeres despiertas en un mundo que prefería verlas dormidas. 

Hoy, aunque el discurso haya cambiado, la dinámica sigue siendo la misma.

A la mujer que no se somete, se la cuestiona. 

A la que pone límites, se la llama "difícil". 

A la que percibe matices, detalles invisibles y se deja guiar por su intuición, se la tacha de "loca".  

Pero la mujer que se conoce, que no se traiciona, que escucha su intuición y deja de pedir permiso para existir... Ya no puede volver a encogerse para caber en lo que otros esperan. 

Si a esa mujer se la llama bruja, entonces somos muchas las que estamos orgullosas de serlo.

Tal vez el verdadero peligro nunca fueron las brujas.

Tal vez el verdadero miedo siempre ha sido la mujer que descubre quién es.

Comentarios

Popular Posts