Normal y corriente
Nada del otro mundo, normal y corriente, un chico de calle, de esos que probablemente no te voltearías al pasar por su lado, nada de ojos de color ni tampoco tez morena, muy simplón.
Nada del otro mundo, normal y corriente, pero sabía hacerte reír y llorar de la misma risa, sabía acariciarte, besarte como a ti te gusta y hasta sabía como mirarte en cada momento, sabía entenderte y eso te gustaba.
Nada del otro mundo, normal y corriente, pero con él no había más mundo ni problemas, sabía abrazarte como y cuando lo necesitabas sin ni siquiera preguntar que pasaba, sabía cuando tocaba película y cuando amor, sabía comprenderte y eso te gustaba.
Nada del otro mundo, normal y corriente, pero te gustaba mirarle cual artista empedernido con una obra de arte, era tú obra de arte y de nadie más, te gustaba más de lo que hubieses esperado y eso te sorprendía.
De otro mundo, normal y corriente, pero viste algo y precisamente por ese algo fue que te volteaste.
Comentarios
Publicar un comentario